Cómo eliminar los cálculos amigdalinos (paso a paso)

Los cálculos amigdalinos son pequeñas acumulaciones inofensivas en la parte posterior de la garganta. Aprenda cómo eliminar los cálculos amigdalinos de forma segura en casa y cuándo pedirle ayuda a su dentista.
Lo que necesitará en casa
Los cálculos amigdalinos (tonsilolitos) se forman cuando restos de comida, células de piel desprendidas, saliva y bacterias se acumulan en pequeñas cavidades de las amígdalas (criptas). Estos fragmentos atrapados se endurecen con el tiempo, y los estudios muestran que hasta un cuarenta por ciento de las personas pueden llegar a desarrollarlos. Debido a que el tejido amigdalino es suave y delgado, siempre debe reunir elementos delicados antes de comenzar.
Tener preparados artículos seguros evita que se hurgue la garganta con objetos caseros peligrosos. Si planea desalojar un cálculo suelto en casa, coloque estos suministros básicos sobre el mostrador:[1]
- Agua tibia mezclada con sal de mesa para realizar enjuagues bucales calmantes
- Hisopos de algodón limpios para desalojar con suavidad cálculos visibles y sueltos
- Un irrigador bucal pequeño configurado a baja presión
- Un cepillo de dientes suave e hilo dental para eliminar los restos de comida de la boca
Paso a paso: Cómo eliminar los cálculos amigdalinos de forma segura
Estos pasos cuidadosos le ayudan a desalojar los cálculos visibles en casa sin lastimar los delicados tejidos de la garganta.[1]
Haga gárgaras con agua tibia con sal
Mezcle media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y haga gárgaras profundas cerca de la parte posterior de la garganta. Este enjuague seguro ayuda a aflojar los restos de comida atrapados y alivia el dolor de garganta. Sabrá que está funcionando cuando los restos sueltos comiencen a salir hacia su boca.[1][3]
Humedezca un hisopo de algodón limpio
Sumerja un hisopo de algodón limpio en agua sola para que la punta esté suave y húmeda antes de tocar su garganta. Una punta húmeda se desliza sobre el tejido sensible sin pegarse ni raspar. Evite usar puntas de algodón secas que puedan jalar o raspar el revestimiento de la boca.[1][3]
Busque el cálculo visible
Párese frente a un espejo bien iluminado y abra bien la boca para detectar los puntos blanquecinos alojados en sus amígdalas. Asegúrese de poder ver claramente el cálculo antes de intentar alcanzarlo. Evite intentar alcanzar a ciegas el fondo de su garganta si no puede ver el punto con claridad.[1][3]
Empuje el cálculo con suavidad
Coloque el hisopo de algodón húmedo justo al lado del cálculo y aplique una presión muy leve para empujarlo hacia afuera. No presione bruscamente ni hurgue profundamente en los pliegues de su garganta. Sabrá que está funcionando cuando la formación blanca ruede hacia adelante sobre el hisopo.[1][3]
Enjuague con baja presión de agua
Si un hisopo de algodón no funciona, apunte un irrigador bucal en su ajuste más bajo cerca de la cavidad. Un chorro suave puede expulsar los residuos rebeldes sin desgarrar el delicado tejido superficial. Evite los ajustes de alta presión que pueden causar dolor repentino o sangrado.[1]
Escupa y enjuague bien
Escupa los restos desprendidos en el lavamanos y haga gárgaras una vez más con agua tibia para eliminar las bacterias que queden. Este paso final elimina los residuos pequeños y refresca su aliento. Sabrá que está funcionando cuando sienta su garganta limpia y despejada.[1][3]

Cronología: Qué esperar durante el cuidado
Los cálculos pequeños son hallazgos clínicos comunes y generalmente se manejan de forma expectante.[4]
| Cuándo | Qué esperar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Primer día[1][3] | Aparecen puntos blancos con una leve carraspera en la garganta o mal aliento | Haga gárgaras con agua tibia con sal e intente usar suavemente un hisopo de algodón húmedo |
| Primera semana[1][4] | Los cálculos pequeños y sueltos a menudo se rompen y se caen por sí solos | Siga cepillándose los dientes y la lengua dos veces al día y use hilo dental todos los días |
| Primer mes[1][3] | Las cavidades de las amígdalas se mantienen tranquilas si las bacterias orales permanecen en niveles bajos | Enjuáguese después de comer y consulte con su dentista si los cálculos persisten |
Qué es normal y qué no
Signos normales de los cálculos amigdalinos
Es muy común sentir como si una migaja de pan estuviera en la parte posterior de la garganta. Los cálculos pequeños a menudo causan mal aliento (halitosis) porque las bacterias se acumulan dentro de ellos, y algunas personas notan tos o un ligero dolor de oído (otalgia). Muchos cálculos pequeños no causan ninguna molestia en absoluto y desaparecen sin ningún tratamiento.[1][3][4]
Signos que no son normales
El dolor intenso de garganta, la dificultad para tragar alimentos (odinofagia), la ronquera y las amígdalas inflamadas no son normales en los cálculos comunes. Estos signos a menudo indican una infección activa de las amígdalas (amigdalitis). Es posible que los médicos necesiten recetar medicamentos como antibióticos o antiinflamatorios cuando las amígdalas se inflaman o se infectan.[1][2]

Cuándo llamar a su dentista
Debe llamar a su consultorio dental si los enjuagues caseros no ayudan o si los cálculos amigdalinos siguen reapareciendo con mal aliento. Llame a su dentista si un cálculo crece demasiado como para alcanzarlo o si hace que tragar sea doloroso. Un examen profesional ayuda a asegurarse de que la protuberancia blanca sea simplemente un cálculo inofensivo y no otro problema de la garganta.
Cuando llame, informe al equipo durante cuánto tiempo ha estado visible el cálculo y si le duele al tragar. En Columbia, PA, puede hablar sobre sus limpiezas de rutina con el Dr. Qilin Xu. Su dentista puede revisarle la boca.[1][2][4]
Su lista de verificación (asegúrese de que esté funcionando)
Tómese un momento durante la primera semana para revisar estos hábitos seguros para que su boca se mantenga limpia y cómoda.[1]
- Haga gárgaras con agua tibia con sal después de las comidas para desalojar los restos de comida
- Cepíllese los dientes y la lengua dos veces cada día
- Use hilo dental a diario para reducir las bacterias entre los dientes
- No hurgue sus amígdalas con palillos de dientes, bolígrafos ni objetos afilados
- No presione con fuerza el tejido blando de la garganta con objetos secos
Problemas comunes y soluciones
La tentación de usar palillos de dientes o alfileres
A veces, las personas quieren recurrir a objetos afilados como bolígrafos, clips para papel o palillos de dientes de madera cuando sienten un cálculo atascado. Hurgar con herramientas rígidas puede desgarrar fácilmente el delicado tejido de la garganta y provocar sangrado o infecciones de garganta. Deje a un lado las herramientas rígidas y opte en su lugar por hacer gárgaras con agua tibia con sal o usar hisopos de algodón suaves.[1]
Mal aliento persistente
Los cálculos amigdalinos funcionan como capas bacterianas vivas (biopelículas) compuestas de carbonato de calcio y minerales. Debido a que las bacterias proliferan en estas cavidades, el mal aliento puede persistir incluso después de cepillarse los dientes frontales. Limpiar la parte posterior de la lengua y enjuagarse con agua con sal ayuda a reducir las bacterias y a refrescar el aliento.[1][2][3]
Cálculos que crecen excepcionalmente grandes
Algunos cálculos acumulan minerales con el tiempo y crecen demasiado como para desalojarse con enjuagues caseros básicos. Los médicos pueden usar estudios de imágenes para verificar el tamaño y la profundidad de un cálculo muy grande. En casos graves, un otorrinolaringólogo podría necesitar extraer el cálculo o realizar una cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía).[2][3][4]
Hábitos que ayudan a largo plazo
El cuidado bucal diario ayuda mucho a evitar que se formen nuevos cálculos en las cavidades de las amígdalas. Las bacterias se alimentan de los azúcares y restos de comida que quedan en la boca, lo que acumula más residuos endurecidos con el tiempo. Mantener hábitos constantes en el hogar evita que las colonias bacterianas proliferen en la garganta.[1][2]
- Cepíllese los dientes y la parte posterior de la lengua dos veces al día
- Use hilo dental todos los días para eliminar la comida atrapada entre los dientes
- Haga gárgaras con agua tibia con sal después de las comidas para enjuagar los residuos sueltos
- Limite las bebidas azucaradas que alimentan a las bacterias de la boca
- Evite fumar para prevenir la irritación crónica de las amígdalas
En resumen: los cálculos amigdalinos
Los cálculos amigdalinos son acumulaciones minerales comunes e inofensivas que a menudo desaparecen por sí solas con enjuagues de agua tibia con sal. Puede proteger su boca evitando herramientas afiladas y limpiándose la lengua todos los días. Si los cálculos persistentes o los dolores de garganta le molestan, su equipo dental local puede evaluar su boca y orientar su atención.[1][4]
Fuentes
- Ever hear of tonsil stones? — health.harvard.edu
- A giant tonsillolith — pmc.ncbi.nlm.nih.gov
- Anatomy, Head and Neck: Tonsils — National Center for Biotechnology Information
- Tonsillitis and Tonsilloliths: Diagnosis and Management — med.unc.edu
- Tonsillectomy and Adenoidectomy — iowaprotocols.medicine.uiowa.edu
Preguntas habituales
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